El sistema de perfiles
Las ventanas de PVC pueden utilizar sistemas con distintas profundidades, geometrías y configuraciones interiores. Pueden variar la profundidad del perfil, el diseño de las cámaras, la geometría de marco y hoja, las juntas, los refuerzos, la capacidad de acristalamiento y las soluciones de hoja vista u oculta.
El número de cámaras por sí solo no define las prestaciones de una ventana.
Los refuerzos
Dependiendo del sistema, dimensiones y configuración, los perfiles pueden incorporar elementos destinados a aportar estabilidad y resistencia. La necesidad y características del refuerzo dependen del diseño del sistema y de las exigencias de cada ventana. Por eso, al comparar propuestas conviene hacerlo sobre configuraciones completas y no únicamente sobre una sección simplificada del perfil.
El acristalamiento
El vidrio tiene una importancia fundamental tanto en el aislamiento térmico como en el confort acústico y solar. Una ventana de PVC puede combinarse con doble o triple acristalamiento, vidrio bajo emisivo, control solar, laminados, vidrios acústicos, diferentes cámaras y gases aislantes. La composición adecuada dependerá de las necesidades reales de la vivienda.
Doble o triple vidrio
Más hojas de vidrio no significan automáticamente una mejor solución para cualquier situación. Un triple acristalamiento puede resultar interesante cuando se buscan determinadas prestaciones térmicas, pero también aumenta el peso y modifica otras características del conjunto. La elección debe realizarse considerando el sistema completo y las condiciones del proyecto.
Tipo de apertura y prestaciones
Las ventanas de PVC pueden adoptar configuraciones practicables, oscilobatientes, fijas o combinaciones de varias hojas. La apertura afecta a la ventilación, estanqueidad, facilidad de uso y distribución de la estancia.
Para analizar el aislamiento térmico conviene diferenciar Uf, correspondiente al perfil; Ug, correspondiente al vidrio; y Uw, correspondiente a la ventana completa. En acústica deben considerarse conjuntamente vidrio, estanqueidad, juntas, cierre, dimensiones y configuración de hojas.
Acabados, persianas y cajones
Las ventanas de PVC pueden presentar diferentes colores y acabados para integrarse en la arquitectura de la vivienda, incluidas soluciones blancas, coloreadas, efecto madera o diferentes acabados interior y exterior.
Cuando la ventana incorpora persiana conviene considerar el conjunto completo. El cajón forma parte del cerramiento y puede influir en aislamiento térmico, aislamiento acústico y estanqueidad. Dos propuestas no son directamente comparables si contemplan configuraciones distintas.
Qué conviene comparar
Antes de valorar dos propuestas de ventanas de PVC puede revisarse el sistema, dimensiones, apertura, distribución de hojas, composición del vidrio, prestaciones térmicas y acústicas, aire, agua y viento, acabado, persiana y accesorios. Cuanto más equivalentes sean estos elementos, más útil será la comparación.
Elegir según las necesidades de la vivienda
La decisión no debería basarse únicamente en que una ventana sea de PVC. Conviene determinar primero qué se necesita mejorar: aislamiento térmico, ruido, estanqueidad, seguridad, confort, mantenimiento o una combinación de estas necesidades. A partir de ahí pueden compararse sistemas CORTIZO con configuraciones adecuadas para cada proyecto.